sábado, 11 de febrero de 2012

Cosquín Rock 2012, día 1: rock y emoción.



Calor en las sierras cordobesas, cerveza para calmarlo. Esa imágen de alegría y expectativa que se da ante los festivales de gran magnitud no falta en éste. A eso de las cuatro de la tarde el sol estaba que rajaba la tierra y algunos seres humanos se iban a cercando al escenario principal, para disfrutar uno de los mejores festivales de la historia del rock.

Por supuesto que esta edición no es una más. Hace un par de días se fue el artista más grande que el rock nacional supo conocer, y eso se sintió. Tanto abajo como arriba del escenario, las referencias para El Flaco Spinetta no faltaron, y sus recordatorios partieron desde remeras de sus bandas hasta las dedicatorias de los artistas.

Calentando motores

El evento cuenta con tres escenarios: el Principal, el Pepsi Music, y el Hangar, que varía según el día (hoy fue el turno de bandas locales). En el escenario Pepsi Music se presentaron propuestas interesantes, como El Bordo, La 25, Culpables de Este Sentimiento y Casi Justicia Social (estos dos últimos, son bandas con una base de integrantes de Jóvenes Pordioseros y Callejeros, respectivamente).

Wallas y su homenaje a LAS.
La apretada grilla hizo que la transmisión online se centre sólo en el Escenario Principal, provocando descontento entre los fanáticos de las demás bandas. Los primeros artistas encargados de recibir a la gente en dicho escenario, fueron: Armando Flores, El Kuelgue, Eruca Sativa, y Jauría. Estos últimos, con la experiencia de Ciro Pertusi y la impecabilidad de Ray Fajardo en la batería, entraron a escena con máscaras de lobos, haciendo honor a su nombre, y se fueron cerrando su presentación con “No me arrepiento de este amor”, de Attaque 77, la ex banda de Ciro. Cabe destacar que la banda le cedió tiempo de su show a una agrupación en contra de la fumigación indiscriminada de los campos de cultivo, lo que muestra que Jauría es como U2, pero menos careta.

Después de Pertusi y los suyos, fue el turno de Massacre. Su setlist arrancó con un homenaje a Spinetta, tocando "Ana no duerme", de su primer agrupación, Almendra. La receta de Wallas, su frontman, ya es conocida y rendidora; esas muñecas descuartizadas, máscaras coloridas y un vestuario descuidado, hacen de este señor de panza, un gran personaje. Tocando desde “ Te Leo Al Revés”, hasta canciones de “Ringo”, los Massacre dejaron bastante calentitos a los del público; mientras que eran las nueve de la noche y todavía era de día.

IKV y un recital muy especial


El momento emotivo en Cosquín, luego de Post Crucifixión
Una de las presentaciones más esperadas, quizá por lo sucedido recientemente, era la de Illya Kuryaki & The Valderramas. Todos esperaban ver (me incluyo) cómo estaría Dante, después de la partida de su viejo. Sorprendentemente, se lo vio bastante sólido y con ganas, acompañado de un Emanuel Horvilleur y una banda bastante versátil que pasa del funk al rap en un abrir y cerrar de ojos. Ya cerca del final de su show, de unas dos horas de duración, Dante gritó al micrófono: “Papá, te amo”. Al lado de esa frase, el siguiente sonido que se pudo escuchar fue el comienzo de Post Crucifixión, canción de Pescado Rabioso interpretada, esta vez, por el hijo de su creador. Lo que parecía el fin del recital de IKV con esta joya de los 70, no fue más que un falso final que, después de un fuerte abrazo entre Horvilleur y Dante, dio lugar a “Remisero”. Uno de los clásicos de la banda tocado como un bis para terminar una impecable presentación.

De Puerto Rico al mundo, Calle 13

René y su banda con un fuerte mensaje social.
Cuarenta minutos después, fue el turno de Calle 13. Los hermanos Residente, Visitante, y PG-13, fueron los encargados de aportar el sonido latinoamericano a una noche llena de distorsión. Abrieron su espacio en el Escenario Principal con su hit “Calma Pueblo”, para después hacer un intermedio acústico que incluyó un homenaje a Spinetta. Interpretando un improvisado cover de “Todas las Hojas son del Viento”, la agrupación puertorriqueña recordó al ícono y cerró su espacio recordatorio con un enorme aplauso del público. Al momento de “La Bala”, René recordó a Mariano Ferreyra y a Facundo Cabral, ambos muertos por este pedazo de plomo, y acerca del último agregó: “Con Luis Alberto tienen que tener una buena charla”. Culminando la parte más protestante de su repertorio, los Calle 13 ya tenían en el bolsillo a un público que se bailaba todo lo que cantaban y con una de sus canciones más conocidas, “Una Fiesta de Locos”, terminaba su aporte al festival. 

Según el diario La Voz del Interior, para ese entonces ya había 40.000 almas adentro de un predio que respiraba música por todos lados. Los que no estaban allí, aprovechaban la transmisión online que brindaba Rock & Pop(bastante decorosa por cierto).

Say No More

La leyenda viva, cerrando el día uno del Cosquín Rock 2012


Comenzadas las 23 horas, una de las bandas más convocantes del panorama actual subía a las tablas del Cosquín Rock 2012. Los muchachos de “Las Pastillas del Abuelo” tuvieron el honor de tocar antes que Charly García, comenzando a cerrar el primer día del festival. Los de Adrogué estuvieron presentando su último disco, titulado “Desafíos”, y alternándose entre sus anteriores trabajos, repasando así un variado repertorio.

El momento del último show había llegado. Las 40.000 personas que pagaron su entrada esperaron más de ocho horas parados en medio del pogo. A eso de la una de la madrugada, un hombre con una chaqueta verde sale a escena; Carlos Alberto García Moreno pisaba el escenario para ponerle el broche de oro a esta primera jornada del Cosquín Rock 2012.

El show en cuestión no fue algo muy alejado de lo que había presentado la semana pasada en Mar del Plata. Un setlist similar, con las presentaciones en la pantalla, de la misma manera que su último show. El primer bloque del recital comenzó con “Rezo por vos” (seguramente Charly se la haya dedicado implícitamente al Flaco) y culminó con “Demoliendo Hoteles”, para darle lugar a un cuarto intermedio donde se presentaría aquel corto narrado por Norma Aleandro y protagonizado por Ricardo Darín.

La vuelta vino de la mano de “Mi Novia  Popotito”, para después invitar al escenario a Juanse y juntos interpretar “La Sal No Sala”. El momento que todos estaban esperando llegó después de “Me Siento Mucho Mejor”, cuando dijo: ”Voy a hablar”, y le dedicó unas breves palabras a su amigo de toda la vida, Luis Alberto Spinetta. Posterior a la dedicación, la impecable The Prostitution acompañó a Charly de una manera exquisita -lo hizo durante todo el recital- en “Piano Bar”. Al finalizar esta canción agradeció al público con un: “Buenas noches, muchas gracias”, siguiendo el esquema de los bises que ya tenía organizado. Así terminaba el segundo bloque de este cierre histórico, mientras en la pantalla del Escenario Principal se proyectaba otra filmación sobre la historia de las bandas de Carlos y su versión del Himno Nacional sonaba fuerte en todo el predio del Valle de Punilla.

Ya a las 3 am, Charly y su banda vuelven al escenario para comenzar el tramo final de su número. El primer tema que sonó en esta parte fue “Hablando a tu Corazón”; mientras lo interpretaba, le daba unas enérgicas indicaciones al sonidista sobre su grado de reverb. En un momento posterior a esta canción, Charly se adueñó de los dichos de Diego Capusotto y tiró al aire: “Es el faso loco!”, de una manera muy actuada y aplaudida por el público, o, como dice él: “la otra banda Say No More”. Estos últimos momentos en el escenario se vieron plagados de clásicos como “Rasguña Las Piedras”, o “Canción para mi Muerte”, con la que finalizó su presentación.

“The Prostitution”, la banda que lo acompaña, estuvo impecable. Con una corista, Rosario Ortega, que llena muy bien los zapatos de Hilda Lizarazu. Entre las caras nuevas de la banda, también está Fernando Samaleas, un gran baterista que participó en casi toda la carrera de Gustavo Cerati y tuvo algunos proyectos con Kevin Johansen, en este caso se ocupa de lo relacionado a la percusión; también cabe destacar la participación de tres cuerpos de cuerdas que le aportan “clasicismo” a la música de Charly.

Las luces se encendieron, y la gente esperó. El show había terminado y todos habían quedado con ganas de más. Un Charly García impecable arrolló en Córdoba, hizo rebalsar el Río Cosquín y movió las sierras de lugar. Tenga los años que tenga, el bigote bicolor seguirá vigente, por los siglos de los siglos… Say No More.


Mirá el homenaje de IKV a Luis Alberto Spinetta

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